Privacidad y confort: los dormitorios incrustados en la ladera
El diseño garantiza la privacidad de los habitantes a través de una distribución estudiada, el aprovechamiento eficiente de la topografía y elementos arquitectónicos que favorecen la intimidad.
Las habitaciones se incrustan en la ladera trasera, provistas de un patio inglés que les entrega los primeros rayos de sol matutinos y proporciona aislamiento y tranquilidad a la zona más privada. El patio inglés está cubierto por cuatro pérgolas de gran canto dispuestas al tresbolillo, lo que aumenta la privacidad y filtra la luz natural.
Una escalera de caracol colocada estratégicamente en el centro del patio garantiza la continuidad del circuito de recorridos por toda la casa. El resultado es una vivienda donde la lógica constructiva y el control de la intimidad derivan directamente de las condiciones del lugar.