Arquitectos de casas prefabricadas a medida en Madrid
Estrategia de adaptación y diseño integral para la construcción industrializada en la Sierra y área metropolitana de Madrid. Resuelve desde la topografía original hasta la legalización normativa.
Construir una casa pasiva en la Sierra Oeste de Madrid, en el entorno protegido de la Red Natura 2000, exige una respuesta arquitectónica ajustada al rigor del clima serrano. Ubicada en el Camino de Villaescusa (Valdemaqueda), sobre una parcela a 850 msnm con pendiente ascendente hacia el sur, esta vivienda cualifica los límites entre la arquitectura y su entorno natural. Resuelve la tensión entre la apertura septentrional orientada hacia las vistas diáfanas del valle y la calidez meridional resguardada por la propia ladera.
La casa cobra vida mediante una doble orientación pasiva al azimut 240°, articulándose entre dos umbrales exteriores contrapuestos y un salón-comedor central caracterizado por sus techos altos. Esta disposición la libera de la dependencia de la climatización artificial: capta la radiación solar de invierno en la terraza posterior y transforma las brisas del verano en un sistema natural de refrescamiento gracias a un profundo porche delantero de más de 20 m2.
Tras estudiar el programa doméstico y las necesidades de la propiedad, fijamos la cota de asiento de la casa para optimizar simultáneamente todos los condicionantes del terreno: minimizar la excavación de tierras, optimizar la orientación respecto al sol, potenciar las vistas lejanas hacia el valle, preservar la privacidad respecto a la calle y dotar de doble acceso a la vivienda.
En tal sentido, el plano vividero se sitúa estratégicamente en una cota intermedia modelando la ladera en tres plataformas escalonadas:
Paralelamente al ingreso desde el Camino de Villaescusa, activamos el retranqueo lateral mediante una escalera ajardinada de peldaños cómodos adaptados a la pendiente. Este recorrido exterior asciende suavemente bordeando la vivienda hasta desembarcar en la terraza del jardín posterior orientada al suroeste.
Concibiéndola como una casa con doble entrada (o con dos entradas independientes) cualificamos de forma diferencial la parcela: permitimos el ingreso independiente al despacho en casa sin necesidad de atravesar la zona privada, transformando un simple retranqueo normativo en un paseo paisajístico de alto valor funcional.
Además de la topografía, el lugar y el confort térmico, al diseñar una casa la distribución debe conectar con la rutina diaria de sus habitantes. Es por ello que hemos dividido la planta baja en tres crujías concatenadas, eliminando pasillos convencionales en favor de una secuencia de recintos continuos donde el diseño interior se integra desde la propia estructura.
Articulando la vida familiar, el núcleo de la vivienda funciona como un espacio diáfano pasante que vincula visualmente el porche noreste y el jardín posterior. La fluidez del eje longitudinal garantiza luz natural constante durante todo el año.
Lejos de entender la obligación municipal de cubierta inclinada como una limitación formal, la arquitectura aprovecha la geometría del tejado a dos aguas para expandir verticalmente la sección del salón bajo la cumbrera.
Ubicando dicha estancia en la crujía central, planteamos una casa de techo alto que ofrece la percepción espacial característica de una casa con doble altura, cuya geometría de tejado amplifica la entrada de luz difusa desde el porche y libera las vistas hacia el valle.
La cocina resuelve el debate que mantuvimos con los propietarios entre el concepto abierto y el tradicional integrando un cerramiento acristalado de suelo a techo.
En este proyecto optamos por un cerramiento que mantiene la continuidad visual con el salón, la calle y el paisaje, ofreciendo una experiencia diáfana mientras se cocina con vistas hacia el porche norte y el horizonte del valle.
Al mismo tiempo, el vidrio funciona como un diafragma de aislamiento acústico y térmico cuando se requiere independizar la zona de cocción. Con esta solución, los habitantes evitan las molestias de olores y ruidos sin perder la relación espacial deseada.
Integrar un despacho en casa se ha convertido en una exigencia fundamental en la autopromoción de viviendas unifamiliares en Madrid. En esta casa, el área de trabajo se resuelve mediante un espacio independiente situado en el extremo suroeste de la planta principal.
Frente a las habituales ideas de despacho en casa improvisadas en dormitorios secundarios, concebimos esta estancia desde el origen con acceso directo a la terraza y al jardín posterior. Su posición aislada respecto al salón garantiza privacidad acústica, iluminación natural directa de tarde y la flexibilidad necesaria para funcionar como oficina, estudio profesional o suite para visitas sin interferir en la vida cotidiana de la casa.
En un clima de acusada oscilación térmica diaria como la Sierra de Guadarrama (Zona D3), marcada por inviernos fríos de fuerte viento helado y veranos de alta radiación solar, el confort no debe depender del consumo energético continuo. La arquitectura pasiva resuelve esta exigencia antes de encender cualquier máquina, utilizando la propia geometría del edificio y sus sombras para regular la temperatura de forma natural.
Con más de 20 m2 útiles y 3 metros de profundidad, el porche profundo en la fachada noreste no responde a criterios meramente estéticos, sino a un modelo residencial pasivo orientado al confort térmico y al ahorro energético.
Actuando como un escudo aerodinámico frente a los vientos helados de invierno y como un oasis de sombra en verano, permite disfrutar de una casa pasiva con porche y jardín adaptada a las condiciones climáticas de la sierra durante todo el año.
En la fachada opuesta, la terraza posterior se abre al suroeste (azimut 240°) para capturar cada caloría de sol en los meses fríos. Al llegar el verano, la diferencia de temperatura entre la sombra fresca del porche noreste y la radiación acumulada en el jardín posterior activa una ventilación cruzada por efecto chimenea.
El aire fresco acumulado en el umbral sombrío es atraído hacia el interior y asciende por la parte alta del salón, renovando el ambiente y refrescando la casa por completo durante las noches estivales, sin necesidad de encender el aire acondicionado.
El comportamiento termodinámico de la vivienda y sus estrategias de ventilación natural se sostienen sobre una rigurosa selección de componentes constructivos. Para consolidar este rendimiento sin fisuras, la materialidad del proyecto se diseñó bajo criterios de continuidad total, garantizando la máxima hermeticidad al paso del aire y erradicando los puentes térmicos estructurales a través de capas aislantes de alta densidad.
Rendimiento energético nZEB validado por simulación oficial
Situada a 850 msnm, la vivienda responde a la acusada oscilación térmica de la zona D3 en la Sierra de Guadarrama para alcanzar la categoría de Edificio de Consumo Casi Nulo (ECCN / nZEB) bajo el marco del Código Técnico de la Edificación (CTE).
Las decisiones de diseño pasivo de la envolvente se validaron mediante auditoría digital, asegurando una reducción de más del 80% en la factura energética frente a una vivienda convencional. Los datos oficiales confirman que la combinación de la mampostería granítica, el aislamiento continuo y el apoyo de la aerotermia Saunier Duval GeniaAir One con 6 kWp de placas fotovoltaicas sitúan la demanda energética de la casa muy por debajo de los límites normativos exigidos. El cálculo del comportamiento higrotérmico avala el cumplimiento estricto del CTE DB-HE en parcelas con pendiente, garantizando un confort térmico óptimo el 100% del tiempo.
• Ubicación: Camino de Villaescusa, Valdemaqueda, Madrid (Zona D3 / 850 msnm).
• Superficie: 199,30 m² cerrados + 28,30 m² exteriores (Total: 227,60 m²).
• Distribución: Salón-comedor, cocina, dos dormitorios, despacho y aseos.
• Espacios Técnicos: Garaje, trastero independiente y cuarto de instalaciones.
• Equipamiento Exterior: Porche noreste, terraza suroeste y jardín en pendiente.
• Eficiencia Energética: Clase A / Edificio de Consumo Casi Nulo (nZEB).
• Climatización: Aerotermia, suelo radiante-refrescante y fotovoltaica (6 kWp).
• Estado: Proyecto terminado.
• Arquitectos:
José Ángel Rodríguez Aldea (Arquitecto COAM Nº 18.793) y
Raúl Rojas Rosas (Arquitecto CAV Nº 5668).
Construir en una parcela con pendiente en la Sierra sin un estudio topográfico y térmico previo genera sobrecostes directos en contención de tierras y climatización. En HGSE Arquitectos desarrollamos proyectos de precisión adaptados tanto al lugar como a sus necesidades y presupuesto.
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Propuestas arquitectónicas singulares centradas en el lenguaje contemporáneo, la eficiencia energética y la materialidad noble. Responde a la implantación en parcela con rigor técnico y vocación atemporal.